Imagen2Esta semana hemos asistido a una sesión informativa organizada por el COP Galicia, Sección de Psicoloxía do Traballo e das Organizacións, en la que nos han trasladado los progresos  para la adopción por AENOR de la ISO 10667 como norma española en el segundo trimestre de este año.

La Organización Internacional de Normalización (ISO) publico la primera norma aplicada al campo específico de la evaluación de personas, grupos y organizaciones en contextos laborales. La ISO 10667, Assessment Service Delivery. Procedures and methods to assess people in work and organizational setting, es muy importante para los profesionales de los Recursos Humanos puesto que se trata de la herramienta de gestión de personas más relevante en el ámbito de los RR.HH.

La nueva norma ISO 10667 proporcionara unas reglas claras y concisas a los proveedores de servicios evaluativos y a sus clientes, con el fin de llevar a cabo una evaluación objetiva y profesional de las personas.

La norma, estructura la evaluación desde una perspectiva basada en evidencias, medible y aplicable (Gestión por competencias) en todo el mundo y regula los tres niveles fundamentales de evaluación que se dan en las organizaciones (individual, grupal y organizacional) y abarca todo el ciclo de vida laboral: selección, contratación, orientación y asesoramiento laboral, desarrollo personal, planificación de sucesiones y recolocación.

Se divide en dos partes, la primera relativa a los deberes del cliente, y la segunda centrada en los proveedores de servicios de evaluación, pues para llevar a cabo una evaluación exitosa es necesaria una estrecha colaboración entre ambos.

Beneficios de la ISO 19667:

–          Homogeneidad de criterios de calidad de acuerdo con una norma mundial

–          Prestigio interno

–          Employer Branding

–          Innovación

–          Reducción de costes

–          Mejora de procesos

–          Mejora continua

La certificación de que una empresa desarrolla su proceso de Evaluación de acuerdo con la Norma ISO 10667 supondrá una importante advertencia al mercado de trabajo: aquí los sistemas de selección, promoción, planes de sucesión, etc. se llevan a cabo de acuerdo con criterios objetivos y de manera consecuente y transparente, velando por las buenas prácticas en materia de evaluación. Por nuestra experiencia, en empresas nacionales e internacionales con gran orientación hacia los recursos humanos esto ya se venía haciendo y es cierto que la imagen que los profesionales tienen de estas empresas es mucho mejor y en los procesos de selección a los candidatos les resulta más fácil tomar la decisión para un cambio.

Esta norma realmente no inventa nada que en arachconsultores  no vengamos haciendo desde nuestros inicios como socios de grandes multinacionales. En arachconsultores hacemos todos nuestros procesos de Selección y Evaluación bajo la metodología del Asssessment Center, metodología que asume la Norma ISO 10667. Sin embargo, la norma no recoge aspectos técnicos tales como la elaboración de un Diccionario de Competencias o incluso la utilización de dos evaluadores como mínimo en pro de la búsqueda de la objetividad.

Es conocido por todos el intrusismo que existe en nuestro sector, como en otros. Esta norma tras la acreditación de los profesionales evaluadores por parte de AENOR, y probablemente por los Colegios Oficiales de Psicología dará una seguridad a los clientes de que las personas o empresas proveedoras de servicios de evaluación son competentes a la hora de realizar dicho proyecto y que utilizarán herramientas de apoyo (Cuestionarios de Personalidad Laboral, Test, Ejercicios de gestión, etc.) suficientemente contrastadas por su fiabilidad y validez. La norma debería recoger unos valores mínimos de fiabilidad y validez, ya que es obvio que no todas las herramientas que se comercializan consiguen unos valores aceptables.

Actualmente somos conocedores de que existen profesionales que utilizan cuestionarios clínicos o bien cuestionarios en lápiz y papel que ya no se publican, y que por tanto te comparan con una muestra obsoleta. O bien profesionales, que no dedicándose exclusivamente a la evaluación de personas realizan estas ocasionalmente y en muchos casos sin las capacidades y herramientas necesarias. Como por ejemplo,  utilizar técnicas como la dinámica de grupo para un grupo de profesionales senior de un mismo sector. Algo que no es recomendable por el aspecto de confidencialidad que debe regir todo el proceso y que la norma también enfatiza.

Por todo esto consideramos muy importante el desarrollo de esta norma que regulara la prestación de servicios de evaluación. Ahora lo que nos queda a todos es enriquecerla para que realmente sea un factor diferenciador para las organizaciones.